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Traducir:

Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Tito 2.1

Liberación Divina

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(Basado en el Salmo 40:1-5)

  1. Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
  2. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
  3. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.
  4. Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
  5. Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; Y tus pensamientos para con nosotros, No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enumerados.

  David era una persona que había aprendido a esperar en DIOS y lo hacía con confianza (sin dudar). Tenía la plena seguridad de que DIOS estaba con él.

  Cada vez que David oraba a DIOS sabía que el SEÑOR lo escuchaba y entonces esperaba con paciencia que DIOS le respondiera.


  Cuando nosotros oramos a DIOS, a veces queremos que nos conteste rápidamente, que lo haga al instante. Pero el SEÑOR tiene sus tiempos y nos va a responder cuando ÉL quiera, como quiera y donde quiera.

  ¿Qué estoy diciendo con todo esto? Que cuando oramos al SEÑOR debemos esperar su respuesta, pero en esa espera debemos ser pacientes.


  La Biblia dice que el SEÑOR “no retarda su promesa” y en cuanto a la oración, ÉL prometió escucharnos si nuestra oración es sincera, de corazón.

  David dice en el versículo 1 <<Yo esperé con paciencia en DIOS y EL se inclinó a mí y me oyó>>.

  En el verso 2, David dice: Y me hizo sacar: No dice ‘DIOS me sacó’ (aunque podría decirlo), sino ‘me hizo sacar’… ¿Cuál es el significado de esta expresión?

  Bueno… DIOS ayuda a los suyos de muchas formas y como ÉL quiere. DIOS puede actuar directamente, a través de hombres y mujeres y también a través de los ángeles.

  Esto hizo DIOS por David: Lo sacó de la desesperación en la que se encontraba.


  David estaba pisando (espiritualmente hablando) sobre algo que no era sólido. David se estaba hundiendo en su desesperación. Es lo que significa cuando habla ‘Del lodo cenagoso’ o lodo blando.

  De ahí mismo lo sacó DIOS y lo puso sobre algo firme, algo sólido, sus pies fueron enderezados. Ahora David se encontraba seguro en las manos de DIOS.

  Después de sacarlo de un terreno resbaladizo, el SEÑOR puso un canto nuevo en David, un canto de alabanza a DIOS.

  Aquí vemos que es DIOS quien pone la alabanza en nuestro corazón.


  David decía: "verán esto muchos y temerán, y confiarán en JEHOVÁ".

  Este cambio en David las personas lo veían y entonces temían. El ver este cambio haría que los demás confiaran en DIOS.

  Lo mismo con nosotros, el cambio que DIOS hace en nosotros, las personas lo ven y esto puede llegar a hacer que quieran también lo que nosotros tenemos.

  Luego de esta gran liberación que DIOS hizo en David, este declara que es muy feliz (o dichoso) el hombre que confía en DIOS y no mira que los demás no lo hacen.


   Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad. Salmo 84:10


  Considera el Salmo 52:1-9…

  1. ¿Por qué te jactas de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
  2. Agravios maquina tu lengua; Como navaja afilada hace engaño.
  3. Amaste el mal más que el bien, La mentira más que la verdad.
  4. Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua.
  5. Por tanto, Dios te destruirá para siempre; Te asolará y te arrancará de tu morada, Y te desarraigará de la tierra de los vivientes.
  6. Verán los justos, y temerán; Se reirán de él, diciendo:
  7. He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas, Y se mantuvo en su maldad.
  8. Pero yo estoy como olivo verde en la casa de Dios; En la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.
  9. Te alabaré para siempre, porque lo has hecho así; Y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

  Dice el Salmo 40, versículo 5… que El SEÑOR piensa en nosotros. Y Sus pensamientos son de bien, son de paz.

  DIOS hizo mucho por nosotros y hoy hace mucho más. Sus maravillas han aumentado. No podemos enumerar todo lo que ÉL hizo y piensa acerca de nosotros, pues es mucho y va en aumento.


¿Qué aprendemos de estos cinco versículos del Salmo 40?  

  1. Es necesario esperar en DIOS con paciencia.
  2. El SEÑOR me escucha y me responde.
  3. Me saca del terreno resbaladizo en el que me encuentro y me coloca en un terreno firme.
  4. ÉL pone en mi corazón una alabanza.
  5. Mostrar con mi vida a CRISTO puede hacer que otros lo conozcan.
  6. Somos felices en Su Presencia.
  7. El SEÑOR me ama tanto que hasta piensa en mi y aumenta sus maravillas para conmigo, más y más.

  Medita en el siguiente verso de la Biblia:


   Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4.16


Notas devocionales relacionadas: “Sobre la Roca” – “Sanidad espiritual


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