Somos atalayas con...

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...Una responsabilidad

  • Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. 
  • Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. 
  • Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. 
  • Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. 
  • Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma. Ezequiel 3:17-21.

  Un Atalaya es alguien que vigila, que guarda.

  Ezequiel fue puesto por DIOS como vigilante o guarda del pueblo de Israel. Él tenía que alertar al pueblo sobre lo que sucedía (eso es lo que hace un vigilante, vigila y avisa si ocurre algo) pero debía hacerlo en el campo espiritual.

  En este pueblo había dos clases de personas: Los Impíos y los Justos.

  Esto debía hacer Ezequiel: Alertar, hablar, amonestar a todo aquel que andaba en pecado (verso 17). A los impíos porque vivían en pecado y a los justos porque podían caer en pecado.

  Este profeta sabía que DIOS decía la verdad cuando decía que el impío moriría (eternamente) por su pecado.

  Si él le hablaba al pecador, el profeta libraría su vida; si el pecador no se convertía, el profeta igual libraría su vida, porque habló. Pero si no hablaba se le demandaría al profeta la sangre del pecador, por la sencilla razón de que no habló; el pecador moriría igualmente por causa de su pecado (versos 18-19).

  Si le hablaba al justo porque éste se apartó del Camino, el profeta libraría su vida; si el justo descarriado no se arrepentía, el profeta igual libraría su vida, porque habló. Pero si no hablaba se le demandaría al profeta la sangre del descarriado, por la sencilla razón de que no habló; el descarriado moriría igualmente por causa de su pecado (versos 20-21).

  Esto que tenía que hacer el profeta es aplicable a los cristianos hoy.


  Cristiano es aquel que sigue a CRISTO dejando que sea ÉL, quien guíe.


  Tenemos una responsabilidad pero también los pecadores tienen una.


Los cristianos


  ¿Qué se nos mandó a nosotros?...

  Anunciar y enseñar el Evangelio a todas las personas (Mateo 28:19 y 20). También nos mandó a amonestar (corregir) a los hermanos (1º a los Tesalonicenses 5:14).

  Si no lo hacemos tendremos que rendir cuentas ante el ÚNICO DIOS JUSTO y VERDADERO.


Romanos 14:10-12 dice:

  • Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. 
  • Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. 
  • De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

  Muchos cristianos piensan que no serán juzgados. La Biblia por el contrario nos enseña que estaremos ante un tribunal y que allí daremos cuentas al SEÑOR, cada uno por su propia vida: qué hicimos y qué no hicimos.


2º a los Corintios 5:10 enseña:

  • Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

  "Es necesario"... ¿Por qué?... Porque como DIOS prometió recompensas y ÉL es JUSTO, cada uno recibirá según lo que hizo mientras estuvo en esta vida, sea bueno o sea malo.


   “Sea bueno o sea malo= JESÚS nos mandó a predicar el Evangelio a todos (incluyendo la enseñanza del mismo), y también a amonestar a los hermanos. Si lo hacemos es bueno y recibiremos recompensas por ser fieles y aparte nuestra vida estará libre, porque no somos responsables por si el pecador o el hermano no se arrepiente. Eso no quiere decir que debemos hablar como se nos antoja. Solo DIOS es el que nos da el arrepentimiento, solo ÉL convence de pecado.

  Si no obedecemos al mandato es malo y tendremos que rendir cuentas de esto y no tendremos excusas.


  A todos los creyentes se nos dice: “no descuides el deber cristiano”. Uno de los cuales es predicar tanto a creyentes como a inconversos o pecadores. A los creyentes para que se mantengan firmes y a los incrédulos para que se conviertan y sean salvos.


Los impíos o pecadores


  Si escuchan el mensaje pero no lo aceptan están perdidos por desechar al SEÑOR.

  Estos también van a un juicio donde serán separados eternamente de DIOS (muerte eterna).

  << Vos me desechaste, yo te desecho >>


En Apocalipsis 20:11-15 se nos dice:

  • Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 
  • Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 
  • Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 
  • Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 
  • Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

  En este juicio serán abiertos varios libros. Unos contienen las obras de cada uno de los que no creyeron y hay otro libro que es el “libro de la vida”.


  El que no esté anotado en este último libro será echado al lago de fuego (lugar de desolación, de tristeza, de llanto, de vergüenza, de sufrimiento, de dolor y esto será eternamente).

  • Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, 
  • el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 
  • vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, 
  • pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; 
  • tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo. Romanos 2:5-9a

  Tu eliges donde pasarás la eternidad.


A La Meta con CRISTO


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