ES

Traducir:

Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Tito 2.1

1° carta a los Tesalonicenses 5.21

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"Examinadlo todo; retened lo bueno".

Examinar = Escudriñar, inquirir... y tiene el sentido aquí, de poner a prueba.

Retener = Guardar, aceptar (hacerlo propio y aplicarlo).


  Claramente el texto no se refiere a examinar o poner a prueba toda la Biblia y de ello guardar lo bueno. ¿Por qué no? Porque toda la Biblia es buena y por lo tanto debemos retenerla totalmente.


  A lo que sí se refiere el texto es a que, debemos poner a prueba todo aquello que otro habla, escribe o muestra con sus actos, para luego recién tomar o agarrar lo bueno, lo provechoso, para aplicarlo en nuestra vida.


  Tomaremos el ejemplo de alguien que predica.

Nosotros escuchamos al predicador y no podemos en ninguna forma guardar para aplicar en nuestra vida todo lo que dice. Porque lo que dice muchas veces (tristemente) no proviene de DIOS. (No estoy diciendo que todos los predicadores dicen cualquier cosa). Hay muchos engañadores como la Biblia lo declara y engañan tan sutilmente que muchos caen.


  Entonces... ¿qué hacemos?


  Tenemos la Palabra de DIOS, la única verdad. Por ella nosotros sabemos qué está bien y qué está mal. Siendo esto así, ¿Cómo hacemos para no aceptar algo equivocado que el predicador dice? ¿Qué hacemos para no ser engañados?


  La Biblia es lo único que yo tengo para probar que lo que ‘fulanito’ está diciendo es bueno y que es Palabra del SEÑOR.


  Todo lo que yo escucho, leo o veo de otro debo examinarlo, debo ponerlo a prueba a la luz de la Biblia. Pero para hacer eso debo creer las Escrituras.


  Si acepto totalmente lo que la Biblia dice, podré examinar correctamente y entonces, solo entonces, podré tomar lo bueno que el predicador dijo.


  Siguiendo con el ejemplo del predicador (suponiendo ahora que habla claramente la Palabra de DIOS).


  Hay veces que no entendemos al predicador y no porque seamos cortos de mente, sino porque no queremos pensar en lo que está diciendo. Otras veces no queremos entender lo que el predicador dijo (tal vez muchas veces) porque lo que dijo nos toca mucho y no lo queremos aceptar.


  Pero resulta ser, que lo que dijo es bueno, es lo que la Palabra dice; sin embargo, no lo retengo, no lo acepto, no lo guardo, lo rechazo. ¿Por qué? Porque no lo entendí o no quise entender.


  Hay personas que dicen: “si no lo entiendo, no lo acepto”.


  El texto (1° carta a los Tesalonicenses 5.21b) dice que retengas lo bueno, lo provechoso; no dice, lo que entiendas.


  Siempre debemos comprobar lo que agrada a DIOS.


Efesios 5.8-10 dice:

  • Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el SEÑOR; andad como hijos de luz
  • (porque el fruto del ESPÍRITU es en toda bondad, justicia y verdad),
  • comprobando lo que es agradable al SEÑOR.

  Antes de creer algo que el predicador dijo, miremos primero a la luz de la Biblia si es así; y si es así, créelo.


  • Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de DIOS; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. 1º carta de Juan 4.1

  Porque alguien diga: DIOS dice así o la Biblia dice así, etc. no tenemos por qué creerle sin antes verificar que lo que está diciendo está en la Biblia y para ello es necesario leerla en oración. De otra manera caeremos en cualquier cosa y creeremos lo que no debemos creer.


  • Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del ESPÍRITU de DIOS, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 1º carta a los Corintios 2.14

  Todo creyente maduro puede discernir entre lo bueno y lo malo.


  Un creyente maduro no es aquel que pasa tiempo en la iglesia sino aquel que pasó y pasa tiempo con el SEÑOR. Ese es el creyente que tiene la facultad de discernir lo bueno de lo malo y separarlos, dejando para sí lo bueno y sacando lo malo.


  El texto original dice: “Y todas las cosas examinad, lo bueno retened”.


  Aunque es lo mismo, está un poco más explícito al decir: ‘todas las cosas’.


Lo que oímos y lo que leemos: examinar y retener lo bueno.

Lo que vemos: examinar y retener el buen ejemplo.


  Pero antes de examinar a los demás debemos examinarnos, mirarnos nosotros mismos a la luz de la Biblia.


                          A La Meta con CRISTO


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